Tensión

21 mayo 2007

Dice la Real Academia de la Lengua Española:


tensión.

(Del lat. tensĭo, -ōnis).

1. f. Estado de un cuerpo sometido a la acción de fuerzas opuestas que lo atraen.


2. f. tensión vascular, especialmente la arterial.


3. f. Estado de oposición u hostilidad latente entre personas o grupos humanos, como naciones, clases, razas, etc.


4. f. Estado anímico de excitación, impaciencia, esfuerzo o exaltación.


5. f. Electr. Voltaje con que se realiza una transmisión de energía eléctrica.

6. f. Fís. Intensidad de la fuerza con que los gases tienden a dilatarse.

7. f. Mec. Fuerza de tracción a la que está sometido un cuerpo.

8. f. Mec. Magnitud que mide esta fuerza. Se expresa en N/m2.



Dice mi amiga Mariposa:

Te he "leído" muy tensa últimamente.


Y sí, digo esas no son cosas que se me de muy fácilmente ocultar, ha habido muchas cosas que me tienen tensa. Asuntos de trabajo, de familia y personales que trato de encarar de la mejor manera posible, ya no está uno como para andar tirándose al suelo -a menos que sea accidentalmente y aún así no fue un evento aislado*-.

No quiero hacer de este otro post de queja, al contrario, sólo quiero decirlo para poder liberar. Ya tuve un fin de semana que aunque extraño fue un poco liberador, he podido pensar en ciertas cosas que me tienen abrumada y que debo decidir acerca de ellas.

Se que no puedo ni debo hacer míos problemas que no lo son. No quiero tener una tensión que no me corresponde. No puedo, no quiero, no estoy acostumbrada a cambios bruscos de estados de ánimo, es como entrar a una tina con hielos y salir y entrar a una con agua hirviendo, sé que me quebraría eso y no lo quiero permitir porque cuando menos cuenta me dé (y eso empieza a suceder) la que tendrá los cambios bruscos seré yo.

No es que pida que la vida sea color de rosa, no es que pida que la vida sea siempre fácil, tampoco pido que la vida de las personas a mi alrededor sea así en mi propio beneficio. No, lo que pido... lo que quiero... es diferente, es otra cosa.

Por ahora... por ahora hay mucho trabajo que hacer, mucho que aprender, mucho que conocer: nudos que deshacer y tensiones que liberar.

*Hace dos semanas azoté en el pavimento, y no, no fue padre, aún me duelen las rodillas

1 comentario:

José Antonio dijo...

Siempre la vida nos trae momenos difíciles, los que debemos enfrentarlos de la mejor manera posible. Con nuestro esfuerzo y la ayuda de Dios podremos superarlos...no lo olvides. Un beso.