Una de esas actividades era la elección de consejo estudiantil, para mi eso era muy nuevo, no entendía para qué servía o cuál era la utilidad, lo único que sabía es que en pocos días había que votar por la planilla azul, la roja o la blanca. La planilla más fuerte era la azul (¿o la roja?) pero yo ya tenía mi voto decidido por la planilla roja (¿o era la azul?), la segunda en preferencias, porque en ella estaba el hermano de mi nueva amiga y yo era solidaria. Finalmente la planilla blanca era de las tres la más débil.
Las campañas estaban a todo lo que daban y sus estrategias no eran tanto más distintas que las "de la vida real", ¿las propuestas? no, ni idea.
Un día estaba yo sentada en una banca durante el recreo, se acercó un niño más grande, probablemente ya de secundaria, y me regaló una paleta, yo la acepté, me preguntó si iba a votar por la planilla blanca, y yo muy segura y decidida (e inocente, sí, lo se) le dije que no, que votaría por la roja (o la azul da igual) el niño simplemente me quitó la paleta y se fue ante mi cara de asombro.
Llegaron el día de las elecciones, arrasó la planilla azul y yo tuve que consolar a mi amiga que lloraba amargamente por la derrota de la planilla en la que participaba su hermano.
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Septiembre 19, 7:19 am
Un temblor
Desconcierto
Septiembre 20, 8:00pm
Un temblor
Miedo y desconsuelo
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Recuerdo que sólo fui algunos días más a esa escuela después de que las cosas regresaron a una lúgrube normalidad y el tiempo necesario en lo que mis padres decidieron que nos mudaríamos de ciudad.
Nunca supe para qué servían las elecciones en esa escuela, cuál era la función de los miembros de la planillas, si desempeñaban alguna labor en particular, si en esas labores también incluían a los perdedores o si sólo era un ejercicio de la escuela.
Así fue mi primer contacto con la política, un poco áspera e infructuosa, tristemente las cosas no han cambiado mucho.
La selección musical para este post fue muy difícil de hacer. Esta canción tal vez no haya sido tan significativa pero apareció en el bonche de cosas esas que se guardan y se olvidan y al escucharla de nuevo me parece esperanzadora, a pesar de que él se fue, a pesar de que yo no me quedé.
El pasado viernes, a la una de la tarde recibí una llamada que no hubiera esperado recibir, número oculto y aún así contesté, era Lupix: "Adri, es que tengo que darte una noticia y no se cómo dártela..."
1984 año en que entré a la primaria, escuela nueva y grande: Anglo Méxicano de Coyoacán, no tengo muy buenos recuerdos de ese año escolar pero algo que tengo muy claro es que ahí lo conocí y desde entonces fue un dolor de cabeza, mi eterna molestia, ahí empezó todo.
1987 después de cambio de escuela y de haber vivido fuera de la Ciudad de México, aquí estábamos de nuevo mi familia y yo. Yo, en una nueva escuela, cuál iba a ser mi sorpresa al encontrarlo de nuevo, en un rumbo más o menos no tan cercano de donde nos conocimos. La nueva escuela: Instituto Hispano Americano Nicolás Bravo, ahí cursé los últimos 3 años de la primaria y puedo decir que de donde guardo innumerables y hermosos recuerdos. Sin embargo, de él, también diré que siguió siendo una molestia, la lata clásica de la infancia.
1990 año de graduación de la primaria, él tan insistente, yo tan blanda.
1993 - 1994 ingreso a la preparatoria, yo toda una adolescente, la secundaria -etapa difícil para mi- había terminado, era momento de lo nuevo, de crecer de aprender, de conocer a mucha gente nueva. La sorpresa en esa ocasión tuvo una ligera variación, no lo encontré a él directamente sino a su mejor amigo, al principio fue simpático, después un dolor de cabeza.
2004 Octubre, fiesta de cumpleaños de mi mamá, una llamada telefónica inesperada: era él, quien tomó valor y marcó.
2005 Empezamos a salir, al principio fue agradable, después, un dolor de cabeza.
2005 - 2009 Jalones, estirones, discusiones, a veces bien, a veces en paz, a veces un total y completo dolor de cabeza
2009 año de su boda y anuncio del nacimiento de su hijo. Qué puedo decir, de verdad me dio gusto saber que había encontrado su camino, su compañía, su vida
7 mayo 2010 "Adri, tengo que darte una noticia y no se cómo dártela: esta mañana falleció José Alfredo"
Siempre la noticia de que alguien cercano a ti dejará de estarlo es fuerte y difícil de asimilar, esta vez no fue la excepción, nuestra historia estuvo llena de encuentros y desencuentros, de acercamientos y abruptos alejamientos, de coherencias e incoherencias, de arrebatos y de decepciones. Por esta y por otras razones puedo decir que no era mi persona favorita pero era una muy importante en mi vida y puedo decir, sin temor a jactarme demasiado, que yo lo fui para él.
Esta última vez habíamos estado distanciados y confieso que sí, que yo me alejé de él y del grupo porque siempre que reanudábamos relaciones diplomáticas terminábamos del chongo, y yo ya no quería eso. Y sí, habíamos estado distanciados pero en los últimos meses hubo un pacto no dicho, hubo un periodo de calma y paz. Y es que, por más que me desquiciara, por más que haya sido un eterno dolor de cabeza, lo quisiera yo o no, él iba (y va) a formar parte de mi vida por siempre por la simple razón de que era mi amigo, de que éramos amigos, de la más extraña y loca clase deamigos pero amigos al fin: el amigo que más tiempo tenía de conocer.
El viernes pasado tomé valor y fui. Hubo muchas manifestaciones de apoyo hacia su familia de el grupo de excompañeros de la primaria, al que me sentí profundamene ligada del que después de mucha resistencia de mi parte me sentí parte, ahí estaba yo sintiendo la pérdida como muchas otras personas.
Y aquí estoy yo sintiendo la pena, triste por su partida prematura, por su esposa y su hijo a quien no llegó a conocer, triste como muchas otras personas.
He andado muy acelerada, llevo varios meses en los que mi vida aumentó la velocidad, y los eventos que por lo general me sucederían a lo largo de un año ahora suceden en un mes. Se pronostican muchos cambios, algunos drásticos pero inevitables y eso me tiene muy tensa.
Y bueno, yendo a cosas más agradables les cuento del fin de semana que pasó. Pues hubo dos eventos: tour de Dflickr a la celebtración del Año Nuevo 4075 de la rata, y la reunión de Twitter en México llamada TwittMX
www.flickr.com
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Al tour de Dflickr me acompañó mi querida amiga Brenda y aunque nos desviamos un tramo de recorrido me gustó mucho que fuera conmigo. La desviación constó de ir a conocer el Museo del Estanquillo en el que se presentan exposiciones en homenaje a Rius y a Gabriel Vargas, autor de la Familia Burrón.
Después nos reincorporamos al tour y alcanzamos a sacar algunas fotografías de un par de presentaciones.
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Después de tener una nutritiva comida al aire libre y acompañada por música de guitarra, nos dispusimos a partir hacia la fiesta twittera, la cita fue en un bar de la colonia Roma Norte en las calles de Tabasco y Orizaba, llevaba mi confirmación lista para recibir 20% de descuento en nuestro consumo.
Debo decir que quedamos sorprendidos por la logística del evento, y bueno, los regalitos son los reglitos. Mi playerita de estoy en twitter fue estrenada ya.
Como siempre en este tipo de eventos me encantó conocer a muchos rostros detrás del nick, encontrar amigos y colegas y charlar con ellos. Me la pasé muy pero muy bien, vaya! cual pez en el agua.
Acá pueden ver las fotos que se tomaron durante el evento.
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Y ya para terminar pues algo de noticias del danzón. Se suponía este domingo sería mi debut como danzonera, pero apenas ayer martes os dijeron que no era seguro, que como podía ser que sí podía ser que no, pero que estuviéramos listos, así que al menos hasta mañana nos tendrán con el alma en un hilo... a mi más.
Aún así no pienso perderme la presentación en el Centro Nacional de las Artes de Karla Swarovsky el sábado por la tarde, ya les platicaré de esto.
...vaya! y yo creía que no tenía mucho que platicar...
A final de año se realiza una exhibición, con otros grupos, todos alumnos de maestros de la Academia de Danza de Félix Rentería. Este año por segunda ocasión tuve el agrado de participar en esta Función de Gala. El año pasado la coreografía que bailé fue el Rock'n roll Al Compás del Reloj y me gustó mucho recordar la experiencia de estar sobre un escenario, de sentir cómo es que esos pocos minutos que dura la pieza que bailas son tuyos y de nadie más, que te pertenecen.
Hubo varias cosas que me gustaron mucho, por ejemplo el traje, como de una clásica rumbera de película mexicana de los años 50's de quienes soy fanática, entre mis actrices favoritas se encuentra Meche Barba.
Me gustó elegir el color blanco sin temor a que me fuesen a criticar porque el grupo es un grupo muy lindo con mujeres a las que aprecio y he llegado a encariñarme y de quienes además aprendo día a día.
La foto fue cortesía de Marianna, a quien agredezco su presencia, mismo agradecimiento extendido a Alejandro, Carlos, Román, Tía Marcela, Mamá y Papá.
Este es el video de la coregrafía, espero les guste.
Y en otros asuntos, y como bien dice el título del post qué vivan el mambó y el danzón, pues les cuento que me hicieron una propuesta muy interesante. Mi maestra me invitó a formar parte de un grupo de Danzón que tiene su hermano, la invitación fue muy halagadora para mi porque a pesar de que yo casi no tenía conocimientoes previos de danzón, me dijo que como tengo buena memoria y me aprendo fácil las coreografías pues que por eso me invitaba, además de que -cosa rara en un grupo de baile- había más hombres que mujeres.
Yo acepté sin pensarlo, es una oportunidad maravillosa justo a mi medida. El proyecto implica un gran esfuerzo: físico, económico, de horarios, pero el resultado sé que bien valdrá la pena. Me dicen que este grupo es con el que se hacen presentaciones en foros, teatros e incluso giras por la República. Estoy ansiosa, ya no puedo esperar, por lo pronto yo ando de muy aplicada aprendiendo todo cuanto puedo, ya me ha tocado tomar clases teóricas sobre la estructura musical del danzón y otras maravillas.
En fin de poco a poco me voy enamorando del Danzón, ya les contaré de mis avances y por supuesto que los invitaré cuando llegue el momento de una presentación.
Debo una reseña cumpleañera, una crónica de extraños encuentros con personajes del pasado, fotos del tour de DFlickr a Tlatelolco, las observaciones sobre la reunión bloggera del sábado, un post tristito en el blog de Steelers TM por la triste derrota del domingo, la felicitación a mi mamá por su cumpleaños y algunos datos curiosos quejosos de clientes molones, así que como ven en dos semanas han pasado muchas cosas.
De mi cumpleaños acá les dejo un mosaico fotográfico hecho a partir de las fotos que tomó Jorge aka Foful

El cumpleaños, pasó con la velocidad con la que pasan 24 horas cuando uno está alegre y debo decir que fue un cumpleaños lindo.
La cosa estuvo sencilla: en la mañana fui por parte de mi regalo y regresé hasta al mediodía a mi casa, preparamos comida mi mamá y yo y recibimos a mi primo con su familia. El menú fue spaguetti y alambre de pollo, que no es por nada pero me quedó buenísimo, lo que sí faltó allí fue el pastel.
Ya en la tarde partí junto con mi hermano al Hijo del Cuervo para celebrar con algunos amigos a quienes agradezco infinitamente su presencia.
Les dejo dos fotitos de regalos cumpleañeros y prometo ponerme al día con todos los temas que me quedan pendientes.
Pero en fin, esa es harina de otro costal, lo que verdaderamente quería contar y aún quiero es la anécdota del día de ayer, de esas que uno recopila cuando es usuario del sistema del transporte colectivo de esta gran ciudad.
Ayer fui con mi hermano a recoger unas cosas allá por bellos y bonitos rumbos del oriente (así, con todo el sarcasmo que puede leerse). De regreso tomamos una ruta más conocida por nosotros, trasbordamos en Chabacano y de ahí hasta Taxqueña, nos trepamos al pesero y todo parecía ir normal.
Nos sentamos dos bancas atrás del chofer, adelante de nosotros estaba sentada una muchacha del lado del pasillo y quedaba vacío el lugar junto a ella. Ya casi para arrancar subió un tipo y le pidió permiso a la muchacha de pasar al lugar vacío. Yo la vi, en el momento en que el tipo pasó la pobre mujer le echó unos ojos, lo barrió de arriba a abajo y pude notor algo de resentimiento en su mirada, me intrigó y seguí la escena. La chica tapó su nariz con un gesto de "fuchi" a mi me causó gracia, creí que por como había pasado tal vez la axila del tipo había quedado en evidencia, pero que no sería más que eso.
De pronto ella comenzó a abanicarse y voltear hacia otro lado, allí fue cuando supe lo que ella había sufrido. La peste comenzó a expandirse, ¡qué horror, qué cosa tan impresionante! eso era un olor agrio, de sudor de tres días concentrado y acrecentado por una playera de poliéster. Mi hermano y yo nos volteamos a ver con el asombro correspondiente, claro, los dos tapamos nuestra nariz y procurábamos respirar lo menos posible. La pobre muchacha volteaba a ver si había algún otro lugar, pero la unidad llevaba todos los asientos ocupados. Ella le lanzaba al tipo verdaderas mirada de odio, se podía leer en sus ojos que lo inspeccionaban de arriba a abajo: ¡ya báñate cochino! apestas, ¿lo sabías? e imagino que varias más a las que yo misma me uní. Supongo que el individuo lo notó, a mi me daría mucha pena, pero supongo que a él no. El asunto en realidad era una encrucijada entre reir o llorar, entre reir o respirar.
Por fin un asiento se desocupó y la chica se cambió de lugar, una cuadra adelante subió un señor y el pobre incauto se sentó en el lugar recientemente vacío a pesar de que mi hermano y yo hicimos gesto de ¡no lo haga! Ya para ese momento la risa me empezaba a ganar.
Como a la mitad del camino mi hermano de plano me dijo, ¿oye no quieres un café? a lo que respondí con un inmediato ¡sí! Creo que nos paramos tres cuadras antes de donde íbamos a bajar y cuando por fin bajamos soltamos la carcajada.
No cabe duda que la ciudad está llena de colores, sonidos, sabores y olores.
Échenle una miradita a lo que dijo Román.
Y de pilón, y aunque no se si tenga mucho que ver, dejo el videito de una canción que escuchábamos hace unos meses.
He estado postergando la actualización del blog por mucho tiempo. Han sido muchas y variadas las razones, se me han pasado varios posts de cosas muy importantes. Pero vayamos en orden y vayamos al punto que más atrasado está: la última parta del viaje.
No hubiera querido que pasara tanto tiempo, cuatro semanas casi desde que regresé y espero no olvidar detalles de importancia.
La siguiente parte del viaje comprende la segunda semana que estuve allá, la semana que no estaba prevista que estuviera allá y fue un tiempo valiosísimo, agradezco por la oportunidad.
Esos días caminé por algunas calles del Centro de Tijuana, me senté a leer en un parquecito llamado "Parque Teniente Guerrero" y visité una iglesia que está en frente.
Conocí el lugar donde trabaja mi otra prima, un complejo turístico y residencial llamado Real del Mar que está entre Playas de Tijuana y Rosarito, un bello lugar para trabajar por cierto, porque para llegar allí hay que tomar un tramo de la carretera panorámica que corre casi a la orilla del mar y desde algunas colinas se puede ver el mar.
Me fui caminando sola desde la casa de mi madrina (un extremo de Playas de Tijuana) hasta el café Latitud 32 del que me declaro fan (el otro extremo) tomé un Capuchino frío y después fui al cine con mi prima a ver una película de cuyo nombre ni vale la pena acordarse.
Visité también una playa de Rosarito, después de comer unas deliciosas tostadas de cebiche y quesadillas de marlin y camarón (recuerdo y salivo). Ese fue un muy buen momento caminar por la playa con mis primas con el sol empezando empezando su camino hacia su puesta, las olas del mar alcanzándonos los pies con su agua fría, y caminar y caminar, sólo caminar, estar. Más tarde el café, el juego, la risa...
Y lo mejor aún estaba por venir...
Viernes y sábado estuve en San Diego, conocí algunos lugares como Old Town, Coronado y Sea Port Village pasando por Down Town, me llevaron a un Swap meet y pasé por el Qualcom Stadium donde juegan los Cargadores de San Diego.
Esos fueron de los mejores días de la vacación, definitivamente es otro mundo, no se si mejor, no se si peor, pero es interesante observar los detalles. Regresé a Tijuana... con trabajos
El último día de la vacación fue de muchas cosas chiquitas, entre ellas ir a ver las carreras de galgos, pero me entró el nervio de que ni siquiera había hecho mi maleta y no las disfruté como debía.
El camino de regreso empezó, la sensación de querer volver al hogar pero al mismo tiempo querer permanecer allá. Fue una noche pesada que duró sólo 3 horas, la llegada, extraña porque naddie fue a recibirme, el cansancio, reincorporarse a las actividades cotidianas, el trabajo acumulado, la lluvia... pero todo valió la pena.
Tenía yo preparado un post titulado Tijuana en números tal vez lo publique después, también tenía preparado un largo discurso de agradecimientos, supongo se incluirá en aquel, éste ya fue demasiado largo.
*Las ligas de este post son a fotos de flickr, iba a ser demasiado ponerlas todas en el post
Continuando con el relato de la vacación en el orden cronológico está la boda, la razón primaria por la que hice el viaje. Aclaro, la boda no fue mía, créanme que cuando sea mía lo sabrán desde un principio. La que se casó fue mi prima, la que me sigue por parte de mi familia paterna, es la primera prima más chica que yo de ambas familias que se casa, así que si el dicho ese de hermana brincada (en este caso prima), hermana quedada aplica, pues entonces ya me tocó.
La boda fue únicamente por el civil y se realizó un día antes en San Diego (a ese evento no pude asistir por tener compromisios previos, uy uy). Entonces fue sólo la fiesta el sábado por la tarde. Durante la semna acompañé a mi prima a gran parte de sus pendientes y ´ltimos preparativos para su arreglo, la fiesta y cositas.
Me tocó acompañarla a probarse el vestido, recogerlo, comprar los zapatos para la fiesta, los accesorios, ayudarle a terminar los recuerditos, recoger las flores, hacerse el manicure y el pedicure, recoger las llaves de su nuevo depratamento, ayudarle a llevarse cosas de su casa en Tijuana a su casa en San Diego... en fin, estuve con ella en momentos que a mi me parecen muy importantes y la cercanía y la convivencia fueron más que de primas de hermanas y eso para mi es muy valioso.
El día de la tan ansada fiesta llegó y todos estamos de aucerdo que fue una fiesta hermosa, una celebración, un aconteciemiento. La foto no miente, los novios estaban radiantes, todos los invitados vestidos -como ellos lo pidieron- de blanco o lo más similar al blanco. Fue un evento muy íntimo, cien personas a lo mucho, quesos y fruta como botana y taquitos de carrito, tres pasteles: de zanahoria, de mango y de chocolate y creo que los tres los probé.
Conviví con mi familia paterna que casi no los veo, algunos de ellos viven allá desde hace tiempo y los demás se han ido yendo poco a poco. Estuve feliz, vi a mi prima radiante, a su papá orgulloso, son de esos momentos de los que quieres tener siempre el recuerdo.
Se anuncia la boda por la iglesia en año y medio y no sería mala idea que se celebrara boda con bautizo. Y yo, he de ir.
Los días previos a la boda transcurrieron con el trajín propio de un evento tal. Visité a mi familia y acompañé a mi prima en sus múltiples pendientes. Conocí dónde vive mi familia y quedé fascinada con la casa de mi tía desde donde tiene una vista completa al mar, al atardecer el reflejo del sol en las olas del mar tiene un fulgor bellísimo, creo que podría haber estado allí sentada por horas contemplándolo.
El miércoles crucé la frontera, tenía mi visa desde hacía dos años y no la había podido estrenar. Ese no fue un viaje precisamente de paseo, en realidad fue más de encargos y pendientes, pero aún así fue padre, es increíble cómo sólo con cruzar la frontera todo el panorama es distinto, casi se siente como si el clima también cambiara, las calles se ensanchan, la vegetación es distinta y por más que uno no quiera hacer cara de asombro finalmente uno cede, todo es distinto. Pude ver el Qualcom Stadium donde juegan los cargadores de San Diego jeje.
Espero en estos días que estaré más acá poder ir de nuevo ahora sí en plan de paseo e ir también a otros lugares de este lado de la frontera que me cuentan también son muy lindos.
De la boda platicaré después, ahora debo decidir cómo me organizaré para los próximos días.
Me doy un tiempo, éste nos quedó libre entre las labores de mis anfitriones y la hora de la comida. Se supone que en vacacioes no debería uno estar frente a la compu, pero quiero compartir.
Las vacaciones empiezan desde el momento en que confirmas tu partida, el destino, el día, la hora. Continúa con la salida y el día esperado llegó. Todo el sábado fue de transportes varios y diversos: pesero, camión, coche, otro cohce, camión a Toluca, avión.
El viaje es un poco pesado, son tres horas de viaje pero por la diferencia de horario de dos horas resulta en que llegas sólo una hora después de la que partiste. Más pesado de hace si una nena gritona y molesta les hace la vida difícil a sus padres y al resto de los pasajeros del avión. Pero no fue tan molesto a pesar de todo, mi elección del lugar en el avión fue muy buena, la ventanilla un poco adelante del ala izquierda del avión me permitió contemplar en principo una montaña alta rodeada de nubes en su parte baja, el atardecer prolongado, la luna, los primeros luceros de la tarde, los poblados y sus luces. Creí que con tanto tiempo de no viajar y no volar me habría olvidado de la sensación, pero no, en verdad recodaba el gusanito que se siente cuando el avión se eleva, cuando ves que las cosas van quedando debajo y se van viendo pequeñas pequeñas. Lo recordaba y lo volví a disfrutar.
La llegada fue un poco cansada, desde ese momento tenía ya compromisos y acompañé a mi tío a una reunión de disfraces, a la que por supuesto, no iba propiamente ataviada. La reunión fue muy interesante, algo de tipo intelectual con personas de varias nacionalidades, si hubiera ido un poco menos cansada y descontrolada la hubiera disfrutado más.
Ayer domingo me propusieron tres opciones: carreras de galgos en el hipódromo, Centro Cultural Tijuana con actividades propias de un espacio de cultura o ir a las Playas de Tijuana. La fotografía muestra mi elección.
También hacía mucho tiempo que no veía el mar, pero cuando llegué recordé que tenía el mismo tiempo de no oir el mar, de no oler el mar, de no sentir la brisa del mar... (eso sí, no probé el mar). Caminé al lado de la playa sin prisa, sin preocupaciones tal como les prometí a todos que trataría de estar en mis vacaciones.
Hoy cambiaré de anfitrión, la futura esposa me dará alojo y las actividades serán distintas. La hora de la comida se acerca y yo voy a seguir vacacionando.
P.D. cuenta la leyenda... llevo una piedra del mar...
Para entrar en contexto:
Homero Martínez de Hoyos (1917-1998), arquitecto con maestría en restauración de monumentos, catedrático de la Facultad de Arquitectura de la UNAM (miles de etc académicos y profesionales, mismos que pienso escribir dentro de poco en otro post); padre de 8 hijos y casi 30 nietos.Padre de 8 hijos y casi 30 nietos, es allí donde empieza la parte que a mi concierne. Así es, él fue mi abuelo materno.
Era un hombre callado, demasiado callado para algunos y no tanto para quienes sabían encontrar una buena conversación con él. Hombre muy culto e inteligente, gran parte de lo que se, de lo que me gusta y de lo que quise ser se lo debo a él. Pero sobre todo fue un hombre con un corazón tan grande que no le cupo en el pecho, lleno de amor por su familia, en particular por su esposa, compañera de su vida, tanto que hemos llegado a decir que murió de amor, tan sólo 3 meses después que ella.
El relato:
Como ya dije, fue catedrático de la UNAM, de la Facultad de Arquitectura y a lo largo de su carrera se hizo acreedor a muchos premios y reconocimientos, entre ellos el Premio Univerisdad Nacional en 1993. En 1997 le hicieron un reconocimiento por 30 años de Servicios Académicos y aquí empieza la historia.
En ese entonces yo acababa de entrar casi a la carrera, mi decisión de estudiar Artes Visuales fue algo que le agradó y en lo que me apoyó, siempre que necesité de algún dato para una tarea estuvo dispuesto a ayudarme, sólo era cuestión de esperar un poco y en seguida volvía con uno o varios libros donde podía encontrar lo que necesitaba, a veces hasta me decía que me los quedara, que podían servirme para después.
Cuando la ceremonia terminó él estaba muy contento, saludó a sus alumnos que habían ido y como se acercaba la hora de la comida los invitó a comer por ahí cerca, ellos se disculparon y finlmente se fueron. Quedamos sólo él y yo, aquel hombre callado, a quien acababan de homenajear (sí, entre otras personas claro está), el Maestro Homero y yo. Me dijo que fuéramos a comer a un lugar por allí y pues yo no tenía otros planes.
Caminamos por algunas calles del Centro, atravesamos un pasaje donde había coches antiguos y fue muy curioso porque cuando vio el primero me comentó que él había tenido uno así y me contó la historia. Cuando pasamos por el segundo y el tercer coche pasó lo mismo, también había tenido unos como esos.
Llegamos a la calle Cinco de Mayo y me señaló el lugar, una pequeña entrada con Toldito Rojo y letras en blanco: L' Heritage. El sitio fue mas elegante de lo esperado, le ofrecieron un whiskey cortesía de la casa por tan importante reconocimiento y zanahorias, rábanos y pepinos como botana. Aún recuerdo lo que comí y que claro, me ayudo a seleccionar: Ensalda César que prepararon junto a la mesa (esa fue la primera vez que la comí preparada como se supone debe de ser) y una carne roja que aunque no recuerdo exactamente qué corte fue, sí recuerdo lo rica que estaba.
Pero mejor aún que el menú fue la conversación, esa conversación que tuve con ese hombre que todos sabían de pocas palabras, los consejos que me dio ese día, las palabras hermosas que me dijo, el momento que compartí con él, eso es de las cosas que más valoro, que llevo muy dentro de mi corazón.
Un año después, meses más meses menos, mis abuelos partieron, sí así es la vida, muchas cosas conservo de ellos, estas por ejemplo. Hoy los recuerdo a ambos además como maestros, porque de mis cuatro abuelos tres de ellos lo fueron.
Sirva este post también para recordar que mi abuelito (Papane como le decía) cumpliría 90 años el próximo lunes 21 de mayo.
Hoy hay fiesta y eso debiera tenerme contenta, sí lo estoy claro... pero me da como nervio y no sé por qué.
Todo el día de hoy he tenido escalofríos y esa sensación de haber llorado toda la noche de ayer y todo el día de hoy.
Pensaba que podría ser el sueño que hoy abunda porque me levantaron temprano ( y aparte de oquis) pero ya me tomé mi siesta y no tengo tanto sueño ya... y sigo teniendo esa sensación.
Intenté también echarle la culpa al clima, las nubes y el colorcito gris podrían ser el pretexto perfecto, pero recordé que un día gris no siempre me hace esconder la sonrisa.
Después creí que tenía que ver con la noticia rara esa que me dio y sobre todo porque era posible que entonces los planes cambiaran, pero al parecer no hubo cambios en los planes y aunque eso me dio gusto... la sensación permaneció.
No se, la verdad no sé cuál podría ser la razón de esta inexplicable tristeza. Espero sea pasajera la sensación, espero que al verlos a todos me ría de todo esto o mejor aún sepa por qué me sentí hoy así.
Tengo guardadas otras miles de razones posibles causantes de este estado de ánimo, las contaría, pero hay una fiesta a la que quiero ir.
Ah, y espero que esta sensación no sea contagiosa así que por si las dudas sirva este deso como vacuna: ¡Feliz fin de semana!
P.D. Esta post data no tiene nada que ver, pero aprovecho para anunciar el domingo será el Día Internacional de la Danza en el Centro Nacional de las Artes que está en Tlalpan y Río Churubusco, se pone muy padre, si pueden dense una vueltecita
10:00 a.m.
- ¡Ay, pero qué linda te ves!, ¡qué guapa! ¿pues a quién vas a ver?
Una mirada pícara se disimula y asoma un pequeño sonrojo
- Eh.. a un ... amigo
- Pues te ves muy bien
Y una se encarga de de hacerle saber a todos de esta manera que éste es un día especial, da igual si es una cita amistosa o no.
4:00 p.m.
- ¿Qué vas a hacer entonces? ¿a qué hora te vas?
- Quedamos en hablar (de hecho quedamos que me hablaba) como a las 6 tal vez...
-ahh
6:00 p.m.
-¿..y?
- ya no debe de tardar en hablar
Cabe decir que en el transcurso del día he cuidado que mi einado no se desacomode, que todo esté como debe de estar, debo verme linda.
6:30 p.m.
Pienso en que ya me cansé y que ya me gustaría partir, pero, no ha llamado, bueno, hay que dar unos minutitos más.
7:00 p.m.
-Bueno, me voy ¿todavía sigues aquí?
-... eh si
8:00 p.m.
Tras haber comprobado que he sido plantada pienso en qué podría hacer. Es demasiado tarde para hacer planes. Pienso en ir al cne, hay una película que estrenan hoy a la que probablemente nadie me quiera acompañar.
¡Bah! ¡Cine chafa! la cinta se estrenó en todas partes menos allí
Este viernes ha venido a menos. Está bien opto por rentar la película aquella que me quedé con ganas de ver.
9:00 p.m.
Todo dispuesto en casa, el sillón, la cobija, la merienda, veamos pues la peli.
11.00 p.m.
Pues, estuvo bonita... nada más. No es lo máximo, es una película nada más.
Reviso el celular, no hay mensajitos ni llamadas perdidas ¿Quéría más pruebas para saber que fui plantada?
11:59 p.m.
No tengo derecho a decir que fue un mal viernes, no lo fue del todo fue sólo un viernes...así
Por estas fechas, hace casi 27 años acontecía que casi mato a mi hermano de una desilusión, ¡pobre! creyó que tener un(a) hermanito(a) equivaldría a tener compañero de juegos al instante. El como tantos otros tuvo que esperar a que creciera, y más él que me lleva casi 6 años.
Pues bien, con esto quiero decir que es fecha casi de mi cumpleaños, y como todos lo años desde después que cumplí quince (que no fue exactamante una fiesta de vestido, pastel y chambelanes) no sé que voy a hacer, sí ya se que es mañana el tan esperado día, el día que tanto me encargo de anunciar y reclamar su olvido.
No sé qué hacer, y en estos casos hay dos opciones para lo que suele suceder: o bien puedo organizar una improvisada reunión relámpago a la cual invito a todos mis amigos (se lleven bien o no) y algunos familiares tal vez, y a la que, claro, va a faltar la mitad de los esperados, y la otra mitad que llega se siente francamente incómoda con la gente que no conoce; o, puedo pretender festejarme cual santo de pueblo, osea todo el mes y cada día con un amigo(a), pariente o ... distinto. Esta última opción había dado resultado antes de tener tanta gente conocida que cumpliera años cerca de la fecha en que cumplo yo, y no es reclamo, cualquiera puede nacer el día que se le de la gana, es sólo que ahora mis festejos de santo de pueblo se me juntan con el santo del pueblo vecino y pueden llegar a perder su encanto, pero... en fin.
El chiste no era quejarme, aunque lo haya hecho un poquito. No, siempre que voy a cumplir años me alegro grandemente por ese simple hecho, y muy en lo particular, celebro el "año nuevo", sí, como en diciembre: hago un recuento de lo hecho y lo dejado de hacer, de lo bueno, lo malo, lo obtenido y lo que aún deseo, de lo que espero y de lo que me esmeraré en conseguir. Por esa razón es que no me gusta dsiminuir mi edad, tal vez a estas alturas una ya deba ir pensando en decir que cumplirá 23 en lugar de 27, pero no lo considero honesto para uno mismo. Para mi, mi edad significa lo que soy, no puedo reducirla, porque me reduzco a mi misma, me quito experiencias, aprendizajes, buenos momentos, y también malos, que aunque preferiría no recordar no sería bueno eliminar porque entonces tendría muchas más posibilidades de repetirlos.
Me he extendido un poco, creo que le filosofé demasiado al hecho de cumplir un año más y ni siquiera decidí bien a bien qué es lo que haré. Bueno, por lo pronto después de mi atareado día que me espera (porque los jueves y los martes son los días más complicados para mí), espero poder comer por lo menos un rico y delicioso pastel de chocolate, no importa de dónde sea, con que sea de chocolate es suficiente. Ya el fin de semana decidiré qué hacer para seguir festejando.
Feliz cumpleaños a mi!
P.D. Y menos mal que en mi casa no se estilaba mucho eso de ponerle a uno el nombre del santo del calendario, que si no en vez de conocerme por Adriana me conocerían por... Mauricia! Aunque a punto estuve de ser Quitzia si no es porque fui rescatada por mi madre y mi hermano, ¡menos mal!
