Los días previos a la boda transcurrieron con el trajín propio de un evento tal. Visité a mi familia y acompañé a mi prima en sus múltiples pendientes. Conocí dónde vive mi familia y quedé fascinada con la casa de mi tía desde donde tiene una vista completa al mar, al atardecer el reflejo del sol en las olas del mar tiene un fulgor bellísimo, creo que podría haber estado allí sentada por horas contemplándolo.
El miércoles crucé la frontera, tenía mi visa desde hacía dos años y no la había podido estrenar. Ese no fue un viaje precisamente de paseo, en realidad fue más de encargos y pendientes, pero aún así fue padre, es increíble cómo sólo con cruzar la frontera todo el panorama es distinto, casi se siente como si el clima también cambiara, las calles se ensanchan, la vegetación es distinta y por más que uno no quiera hacer cara de asombro finalmente uno cede, todo es distinto. Pude ver el Qualcom Stadium donde juegan los cargadores de San Diego jeje.
Espero en estos días que estaré más acá poder ir de nuevo ahora sí en plan de paseo e ir también a otros lugares de este lado de la frontera que me cuentan también son muy lindos.
De la boda platicaré después, ahora debo decidir cómo me organizaré para los próximos días.
Me doy un tiempo, éste nos quedó libre entre las labores de mis anfitriones y la hora de la comida. Se supone que en vacacioes no debería uno estar frente a la compu, pero quiero compartir.
Las vacaciones empiezan desde el momento en que confirmas tu partida, el destino, el día, la hora. Continúa con la salida y el día esperado llegó. Todo el sábado fue de transportes varios y diversos: pesero, camión, coche, otro cohce, camión a Toluca, avión.
El viaje es un poco pesado, son tres horas de viaje pero por la diferencia de horario de dos horas resulta en que llegas sólo una hora después de la que partiste. Más pesado de hace si una nena gritona y molesta les hace la vida difícil a sus padres y al resto de los pasajeros del avión. Pero no fue tan molesto a pesar de todo, mi elección del lugar en el avión fue muy buena, la ventanilla un poco adelante del ala izquierda del avión me permitió contemplar en principo una montaña alta rodeada de nubes en su parte baja, el atardecer prolongado, la luna, los primeros luceros de la tarde, los poblados y sus luces. Creí que con tanto tiempo de no viajar y no volar me habría olvidado de la sensación, pero no, en verdad recodaba el gusanito que se siente cuando el avión se eleva, cuando ves que las cosas van quedando debajo y se van viendo pequeñas pequeñas. Lo recordaba y lo volví a disfrutar.
La llegada fue un poco cansada, desde ese momento tenía ya compromisos y acompañé a mi tío a una reunión de disfraces, a la que por supuesto, no iba propiamente ataviada. La reunión fue muy interesante, algo de tipo intelectual con personas de varias nacionalidades, si hubiera ido un poco menos cansada y descontrolada la hubiera disfrutado más.
Ayer domingo me propusieron tres opciones: carreras de galgos en el hipódromo, Centro Cultural Tijuana con actividades propias de un espacio de cultura o ir a las Playas de Tijuana. La fotografía muestra mi elección.
También hacía mucho tiempo que no veía el mar, pero cuando llegué recordé que tenía el mismo tiempo de no oir el mar, de no oler el mar, de no sentir la brisa del mar... (eso sí, no probé el mar). Caminé al lado de la playa sin prisa, sin preocupaciones tal como les prometí a todos que trataría de estar en mis vacaciones.
Hoy cambiaré de anfitrión, la futura esposa me dará alojo y las actividades serán distintas. La hora de la comida se acerca y yo voy a seguir vacacionando.
P.D. cuenta la leyenda... llevo una piedra del mar...
Esas frases me causaron gracia, pero es la verdad, casi siempre procuro viajar ligera. Me preocupa que ahora no será así y no por gusto propio. Sí, los encargos y los favores, la maleta que me pidieron de favor llevara es del mismo tamaño que la mía y creo que pesa más... pero es la familia, ¿cómo decir que no?
Y como dicen que no hay plazo que no se cumpla ni fcha que.... no llegue (creo que así va) pues los días pasaron y la fecha llegó. Parto mañana, así que dejaré el changarro por unos días, ahí se los encargo.
Y como uno puede escribir de cosas tan banales como la mascota familiar me aviento a escribir de cosas casi tan triviales como cómo van mis nervios a estas alturas del previaje.
Este post empezó diciendo de gatos y lo que pasa es que yo ando con un ojo al gato y otro al garabato.
El ojo del garabato: todo el día estuvo abierto el Illustrator recordándome que tenía que terminar la interfaz del sitio, haciendo hincapié en los detalles: que quepan cinco o más botones, que no quede muy pesado, esta es la gama de color que hay que respetar, que quede listo y fácil para trabajarlo...
El ojo del gato: llama al lugar esta para que te den la dirección de donde debes comprar los encargos, ve por la lana pa' subsistir, llama ponte de acuerdo, checa la hora, el lugar, el espacio, carga donde vas a cargar.
O sea, ando toda dispersa. Pronto, pronto dejaré de moler y moler con esto del viaje.
P.D. que dicen que hoy fue día del blogger...
Hoy ya no doy una y además salgo temprano porque tengo que ir por unas cosas que se van tornando urgentes.
Ya cada vez está más próximo el viaje y tengo que hacer unos encargos, espero no terminar yendo cual burro de carga. Me da nervio, pero nervio padre.
Me voy pues a ver si alcanzo a la creatividad antes de que se de vuelta en la esquina, ya la próxima semana le daré sus vacaciones.
Soy hojita al viento y me dejo llevar, no me aferro, no me apego,
uso al viento como lo harían las velas de los barcos en el mar.
Esas son frases que me han seguido desde hace unos días, las cosas toman un giro dramático y muchas veces muy obscuro:
Por un lado está la versión optimista y positiva, pero que no dice cómo o qué se debe hacer para estar bien.
Por otro la versión realista pero altamente desoladora a la que no le quiero creer, la que me resisto a aceptar...
Mi deber es no caer, no titubear y ser fuerte ahora que me corresponde apoyar.
Mis sentimientos están encontrados y se empujan mutuamente, todo esto me abruma, me pone a pensar hasta me da ganas de escapar... y la ventaja es que puedo hacerlo.
Generalmente no me gusta contar mucho las cosas porque se me hace como que se sala, no tanto por supersticiosa sino como diría una persona que conozco "la eneregía se va por la boca". Pero parece que es un hecho, bueno no, no parece, es un hecho, el próximo sábado viajo a Tijuana a la boda de una prima menor, las circunstancias se dieron y viajo 10 fabulosos días.
Mi viaje me causa una gran emoción y alegría, ver a mi familia, viajar después de tanto tiempo de no hacerlo, volar después de tanto tiempo de no hacerlo, estrenar mi visa que ya mero y hasta caduca y sobre todo alejarme un poco de mis problemas no míos.
No me da miedo el irme, me asusta -lo confieso- el regresar y lo que pueda encontrar.
Por eso me repito tanto lo de la hojita, si las cosas se dieron para que viaje ahora lo aprovecharé, sacaré provecho del viento a favor, me aclararé, me iré, y cuando deba regresar tomaré valor y lo haré.
Desde hace una semana estoy diciendo que pronto terminaría un libro y que contaría de él y la verdad es que desde hace poco más de una semana lo terminé y no había podido venir acá a contarlo.
El libro es La Prisión de la Libertad de Michael Ende, si han leído Momo saben a quién me refiero. Éste libro lo leí por primera vez cuando tenía como 13 ó 14 años y me encantó, supongo que desde entonces se me vislumbraba un poco esa manera complicada de ser que tengo. Recuerdo que me lo prestó mi prima Rosalía cuando yo estaba en la secundaria, gracias a ella fui menos rejega a la sana costumbre de la lectura de la que me alejé un tiempo, pero eso es tema de otro post.
Me costó mucho trabajo conseguir este libro, en realidad fue apenas el año pasado cuando pude por fin comprar el mío.
La Prisión de la Libertad consta de varios cuentos que narran mundos imposibles, es casi como tener una imagen de Escher narrada, juega con el espacio y las dimensiones físicas pero al mismo tiempo con estados emocionales y no sólo de los personajes, cuando menos se da uno cuenta también está jugando con los propios. Por eso debo decir que si uno no está con el ánimo muy elevado puede llegar a ser un tanto cuanto depresivo.
Pero no, eso no me detuvo para releerlo, para recordadr por qué me gustó tanto, recordaba algunos de los cuentos, otros no, pero igual los disfruté todos. Algunoss cuentos me hicieron recordar a algunos de mis amigos: Cyril e Indicavía con sus personalidades solitarias y misteriosas, Insh'allah cuestionando el libre albedrío, el auto pequeño que puede contener un hogar dentro de él, Max Muto en una historia sin principio sin final...
Hubo una cosa que no supe descifrar y sólo lo haré hasta que encuentre otro ejemplar y corrobore si la traslapación de páginas es un simple error de imprenta o un truco del autor: resulta que el segundo y tercer cuento tienen relación entre sí, pero la primera página (que no hoja y eso es lo raro) del segundo cuento está en la primera página del tercero y visceversa. Yo me di cuenta hasta que terminé de leer el tercero, pero sigo creyendo que es un truco.
Este libro sigue estando en mi lista de libros favoritos junto con los otros de este autor, Momo y El Espejo en el Espejo.
Todo, todo lo quiero contar, pero no se ha podido, ahi al ratito lo cuento todo, éstas no son horas de escribir un post!
Hemos pensado en nombrar al consomé de pollo como la sopa oficial de esta familia, hace una semana que convivo a diario con él y ya me ha traido tantas satisfacciones.
Creo, definitivamente creo que tengo las orejas cuchas, al menos más pequeñas que el promedio de las personas, particularmente la izquierda, no puedo lograr que ningún audífono permanezca en ella o que esté allí sin lastimar.
Traigo esta emoción, ya sólo faltan dos semanas y aún no tengo casi nada listo (bueno, lo más importante sí)
A veces es bueno darse su tiempo, quedar desconectado de aquello que empieza a causar problemas, o que crees que te da problemas, o a lo que crees que das problemas... creo que ya entendieron porqué fue bueno darme mi tiempo.
Pero cuando te das tu tiempo queda la incertidumbre de si alguien lo notó...
Es altamente satisfactorio aprender algo nuevo, aunque en el proceso derrames sangre, sudor y lágrimas, el resultado favorable siempre te hará recordar cuánto valió la pena y sobre todo que habrá que seguir aprendiendo, que el aprendizaje es algo continuo... y sin fin.
Y a propósito de aprendizajes también aprendí que si quieres aprender un idioma extra hay que practicarlo, es terriblemente odioso eso de olvidarlo.
Me traen loca uno que otro sentimientos, unos del pasado, otros del presente, a veces me dan ganas de declararme incompetente en eso del amor, pero eso suena muy dramático o mejor dicho azotado.
Pronto terminaré de leer un libro que ya había leído y que me sigue encantando y no sé qué leeré después. Del que leo ya escribiré el respectivo post.
Y así podría seguirme con pedacitos y pedacitos de pensamientos que vienen sin ton ni son, pero es viernes y ya chole.
así como promover en los fumadores la disminución en su cosumo y de preferencia la erradicación total de esto.
Yo sabía de esta conmemoración pero la tuve presente todo el mes por una campaña de radio promovida por el Instituto Mexicano de la Radio, Por un espacio libre de humo de tabaco que incluyó una serie de cápsulas llamadas El fin justifica los medios en las que se narraba cómo en 30 días una persona decidida a dejar de fumar debe sobrellevar todos los obstáculos que se le atreaviesan.
Yo no soy fumadora, fue algo curioso, nunca quise hacerlo, pensaba que qué tal que sí me gustaba y no, luego para dejarlo iba aser un cuete. Eso ha sido bueno, pero también me ha tocado la parte contraria, que es convivir con fumadores, tal vez el caso no sea grave, pero sí llega a ser muy molesto ir a una fiesta y terminar oliendo a cigarro de pies a cabeza y peor aún sentir los pulmones llenos de humo.
También es muy molesto que mi vecino empiece a fumar desde muy temprano en la mañana y que mi cuarto se impregne del olor, sin mencionar que a veces es tan fuerte que he llegado a sentir náuseas. O la inexplicable experiencia de ir a la escuela a claser de 8 am en un salón encerrado gris de humo.
Como digo, yo no soy fumadora y no quiero ser agresiva con los fumadores, tengo muchos amigos y familiares fumadores a quienes respeto y que por lo general nunca digo nada, pero me agrada eso de ir delimitando los espacios para fumadores y no sólo por mi, por salud (y economía) de todos.
Sí sí, lo se, a veces abuso del drama en mis posts, pero creo que es mejor volcarlo aquí que ir chilloteando por la vida.
Hoy no chilloteo, hoy estoy contenta porque he aprendido cosas nuevas, cosas que debería haber aprendido desde hgace un tiempo, pero bueno, Roma no se construyó en un día y además nunca es tarde para comenzar.
Digamos que el conocimiento y yo (en este caso en particular) vamos empatados, faltan los detalles ¡ah, los detalles! pero espero superar la prueba con éxito jeje., y sobre todo pronto, porque el tiempo empieza a ser un elemento en contra.
Además estoy contenta por...
Yo, por ejemplo, me doy pena cuando me pongo loca por desesperada e impaciente, por indolente, por ansiosa, por celosa... uy... lo dije, por celosa.
Afortunadamente a veces me doy cuenta, a veces corrijo, a veces no se nota... gracias para quienes se dan cuenta, esperan que corrija y hacen como que no se nota, es decir: me soportan.
¿Qué cómo me siento? Así me siento. Solía dedicar la letra de esta canción a alguien más hasta que me di cuenta que mejor sería dedicarla a mi misma. Chicos, un regalito pues para sus ojos, yo me quedo con la canción.
White Stripes
I don't know what to do with myself
Acá una muestra, un videito, creo que es la pieza que escuché aquella vez. La coreografía también me gustó mucho.
Va la respuesta por si acaso llegaron a formularse las preguntas anteriores: Este blog es como una bitácora personal (poco menos que el diario que guardo bajo mi colchón) y que procuro tenerlo lo más actualizado posible, aunque a veces el tiempo o la decidia no lo permita. En los últimos días ha habido un post diario (cosa que como he dicho no es muy común aquí), he tratado de hacerlo como un tipo de ejercicio para un proyecto del cual les platicaré.
Como algunos sabrán, mi hermano y yo trabajamos todo el día frente a una computadora, mismas que junto con Internet son nuestras principales herramientas de trabajo. Desde hace algún tiempo hemos estado trabajando en un proyecto que consta de varios blogs temáticos que poco a poco irán viendo la luz.
El primero en la lista es el de Tecnología, Multimedia y temas afines, pueden visitarlo en RomanTM
En este blog trataremos temas de -como anuncia su título- tecnología, herramientas, tips, equipos y varias cosas más.Esperamos contar con sus visitas y comentarios y próximamente estaremos informando sobre los nuevos blog temáticos.
Más acerca de esto aquí
Y por supuesto aquí
Por ahí del mediodía vino una canción a mi mente, desafortunadamente no pude encontrarla en YouTube. Es All in a Day de The Corrs, y fue curioso, porque para esa hora del día ya habían pasado muchas cosas y sentí exactamente eso, que había pasado todo en un día y apenas iba a la mitad. Lo bueno fue que las cosas que habían pasado fueron cosas buenas: buenas noticias, planes de viaje, y una conversación con una persona del pasado.
La nostalgia viene pegando duro en estos días y el clima y la lluvia no ayudan a disiparlo. Pero está bien, no me quejo, al contrario, hay muchas cosas que vienen a mi mente, recuerdos gratos, momentos...
Platiqué con él después de 6 años de no saber nada, lo que me contó fue muy bueno, de verdad me alegro que las cosas vayan bien, que su vida haya tomado una buena dirección y que esté lleno de planes y proyectos. Claro que me hizo pensar, claro que añoré y que sentí ese malestar en el estómago cuando me dijo "mi chava" y no porque aún lo quiera, no es eso, al menos no como antes, sino porque me hizo voltear la mirada hacia mi.
Narré 6 años de mi vida en 20 líneas y me pregunté a mi misma si estaba satisfecha. Lo estoy, sé que no todo lo que he hecho me ha gustado, pero también sé que en el punto en el que estoy me gusta, que quiero más mucho más, y que debo luchar por eso. Lo irónico del asunto fue que en aquel entonces él me repetía mucho que yo era su inspiración, que yo lo había hecho esforzarse por ser mejor... y hoy, él hizo eso conmigo.
Y me repito: Hoy fue un buen día, definitivamente la manera de darme cuenta de ello fue la peculiar.
Me gusta porque describe un poco la situación de altas y bajas, de incertidumbre y cambios drásticos pero con un tono chusco. Había puesto antes La recuperación del Unicornio Azul. Esta pieza es del mismo autor, Leo Maslíah.
Anexo la letra
Corriente Alterna
Leo Maslía
No sé por qué te fuiste ni por qué después
al poco tiempo te dio por volver
no sé por qué no sé por qué
tomaste aquella triste decisión
de abandonarme y cuál fue la razón
de tu regreso y qué pasó
que al otro día te volviste a ir
no me diste ni tiempo de decirte
preguntarte si esa vez
regresarías como la anterior
ni si te ibas en busca de amor
y si fue así supongo que
no lo encontraste y fue por eso que
volviste pero cuando te apreté y
te pregunté qué plan tenés
me contestaste muy así nomás
con evasivas y casi te vas
pero esa vez no te dejé
porque de un brazo fuerte te agarré
pero fue inútil porque cuando me acosté
sentí la puerta y eras vos
que te pelabas sin decir adiós
capaz que fue mejor para los dos
pero muy malo para mí
por eso me alegré cuando te vi
que regresabas pero no entendí
por qué enseguida me decís
que tu intención sigue siendo partir
y sin demora pasás a cumplir
tu anuncio y me dejás ahí
sin esperanza con respecto a ti
pero con la sorpresa de que así
como te vi partir también
te vi volver y te escuché muy bien
decir que nunca me ibas a dejar
para después saber faltar
a tu palabra porque sin piedá
te fuiste a algún rincón de la ciudá
que al parecer no te gustó
porque si no no entiendo qué te dio
por dar la vuelta y pedirme perdón
pero enseguida, maldición,
me abandonaste y desde aquella vez
te fuiste y regresaste más de diez
o veinte veces es que ya
perdí la cuenta y la velocidá
de tu continuo ir y venir se va
volviendo cada vez mayor
ni bien te fuiste por el ascensor
la puerta se abre y estás otra vez
ahí no sé si es que volvés
ya es imposible adivinar qué hacés
si te estás yendo o a la misma vez
estás viniendo ya no estás
acá ni allá como venís te vas
tu cara ya no se distingue más
apenas en el corredor
se ve una larga franja del color
de tu vestido sos como un ciclón
un huracán sin dirección
un haz de luz cada vez más veloz
ya nadie puede verte ya no sos
más que una tenue sensación
un sutil, fugaz coloración
en las baldosas de ese corredor
y la portera ya subió
trayendo el balde con el secador
le digo doña deje por favor
y me contesta no señor
el corredor lo tengo que limpiar
y yo le explico que te va a borrar
si pasa el trapo por ahí
pero ella cree que me enloquecí
no sabe nada de lo que yo vi
y un golpe de agua con jabón
te lleva entera junto a la ilusión
de averiguar un día en qué vagón
viaja el secreto de tu corazón.
Dice la Real Academia de la Lengua Española:
tensión.
1. f. Estado de un cuerpo sometido a la acción de fuerzas opuestas que lo atraen.
2. f. tensión vascular, especialmente la arterial.
3. f. Estado de oposición u hostilidad latente entre personas o grupos humanos, como naciones, clases, razas, etc.
4. f. Estado anímico de excitación, impaciencia, esfuerzo o exaltación.
5. f. Electr. Voltaje con que se realiza una transmisión de energía eléctrica.
6. f. Fís. Intensidad de la fuerza con que los gases tienden a dilatarse.
7. f. Mec. Fuerza de tracción a la que está sometido un cuerpo.
8. f. Mec. Magnitud que mide esta fuerza. Se expresa en N/m2.
Dice mi amiga Mariposa:
Te he "leído" muy tensa últimamente.
Y sí, digo esas no son cosas que se me de muy fácilmente ocultar, ha habido muchas cosas que me tienen tensa. Asuntos de trabajo, de familia y personales que trato de encarar de la mejor manera posible, ya no está uno como para andar tirándose al suelo -a menos que sea accidentalmente y aún así no fue un evento aislado*-.
No quiero hacer de este otro post de queja, al contrario, sólo quiero decirlo para poder liberar. Ya tuve un fin de semana que aunque extraño fue un poco liberador, he podido pensar en ciertas cosas que me tienen abrumada y que debo decidir acerca de ellas.
Se que no puedo ni debo hacer míos problemas que no lo son. No quiero tener una tensión que no me corresponde. No puedo, no quiero, no estoy acostumbrada a cambios bruscos de estados de ánimo, es como entrar a una tina con hielos y salir y entrar a una con agua hirviendo, sé que me quebraría eso y no lo quiero permitir porque cuando menos cuenta me dé (y eso empieza a suceder) la que tendrá los cambios bruscos seré yo.
No es que pida que la vida sea color de rosa, no es que pida que la vida sea siempre fácil, tampoco pido que la vida de las personas a mi alrededor sea así en mi propio beneficio. No, lo que pido... lo que quiero... es diferente, es otra cosa.
Por ahora... por ahora hay mucho trabajo que hacer, mucho que aprender, mucho que conocer: nudos que deshacer y tensiones que liberar.
*Hace dos semanas azoté en el pavimento, y no, no fue padre, aún me duelen las rodillas
Es mi amiga y hoy 18 de mayo es su cumpleaños. Nos conocimos en la universidad, las circunstancias en las que se dio nuestra amistad fueron curiosas, como suele suceder. Por momentos no entendiámos ninguna de las dos cómo es que podíamos ser amigas, tan distintas, con ideas tan encontradas, más de una vez tuvimos peleas y discusiones, y es que claro que sería difícil cuando ninguna de las dos partes está dispuesta a ceder.
A pesar de todo, la amistad continuó, la escuela acabó, y hemos seguido nuestros caminos, que afortunadamente no se han alejado del todo, nos vemos seguido, nos toleramos mucho más, pero sobre todo nos queremos más. Finalmente hicimos un núcleo de cuatro amigos incluyendo a su novio, que, aunque no siempre podemos reunirnos todos cuando podemos hacerlo es muy gratificante.
Hoy se supone celebraríamos tan importante acontecimiento, pero desafortunadamente las cosas no se acomodaron bien y tendremos que dejarlo para otra ocasión.
Aún así, y desde aquí le deseo un muy feliz cumpleaños.
Libro pequeñito que tardé un poco más de lo que creí en terminar de leerlo. Escuché que lo recomendaban en un programa de radio y fue mi única adquisición en la pasada Feria del Libro de Minería.
Me gustó sí, la verdad creí que me gustaría más, pero no me puedo quejar. Encontré sus páginas llens de sensualidad, de sensorialidad, me llevó a imaginar paisajes, aromas, sonidos, sabores y texturas. En relatos cortos podía narrar universos enteros que caben en una caja de madera. En particular me llamaron la atención el Jardín de Piedras al Viento, el de el arcoiris ( no recuerdo bien el nombre) me recordó tanto a mi y mis amigos flickeros, pero el que más me gustó fue tal vez el jardín que no narra lo hermoso, ni la geometría, el Jardín Carnívoro, por encima de todos, a pesar de tener tres páginas de longitud de verdad me gustó. Será que me identifico con la frase: Y los niños, seguidores fieles de lo terrible...
¿Será que soy seguidora fiel de lo terrible? ¿será que me gusta complicarme, que me gusta estar atada a pensamientos terribles, a imágenes terribles... será que soy morbosa? que prefiero un jardín de árboles que envuelven y estangulan a otros en vez del jardín de la perfección?
Para entrar en contexto:
Homero Martínez de Hoyos (1917-1998), arquitecto con maestría en restauración de monumentos, catedrático de la Facultad de Arquitectura de la UNAM (miles de etc académicos y profesionales, mismos que pienso escribir dentro de poco en otro post); padre de 8 hijos y casi 30 nietos.Padre de 8 hijos y casi 30 nietos, es allí donde empieza la parte que a mi concierne. Así es, él fue mi abuelo materno.
Era un hombre callado, demasiado callado para algunos y no tanto para quienes sabían encontrar una buena conversación con él. Hombre muy culto e inteligente, gran parte de lo que se, de lo que me gusta y de lo que quise ser se lo debo a él. Pero sobre todo fue un hombre con un corazón tan grande que no le cupo en el pecho, lleno de amor por su familia, en particular por su esposa, compañera de su vida, tanto que hemos llegado a decir que murió de amor, tan sólo 3 meses después que ella.
El relato:
Como ya dije, fue catedrático de la UNAM, de la Facultad de Arquitectura y a lo largo de su carrera se hizo acreedor a muchos premios y reconocimientos, entre ellos el Premio Univerisdad Nacional en 1993. En 1997 le hicieron un reconocimiento por 30 años de Servicios Académicos y aquí empieza la historia.
En ese entonces yo acababa de entrar casi a la carrera, mi decisión de estudiar Artes Visuales fue algo que le agradó y en lo que me apoyó, siempre que necesité de algún dato para una tarea estuvo dispuesto a ayudarme, sólo era cuestión de esperar un poco y en seguida volvía con uno o varios libros donde podía encontrar lo que necesitaba, a veces hasta me decía que me los quedara, que podían servirme para después.
Cuando la ceremonia terminó él estaba muy contento, saludó a sus alumnos que habían ido y como se acercaba la hora de la comida los invitó a comer por ahí cerca, ellos se disculparon y finlmente se fueron. Quedamos sólo él y yo, aquel hombre callado, a quien acababan de homenajear (sí, entre otras personas claro está), el Maestro Homero y yo. Me dijo que fuéramos a comer a un lugar por allí y pues yo no tenía otros planes.
Caminamos por algunas calles del Centro, atravesamos un pasaje donde había coches antiguos y fue muy curioso porque cuando vio el primero me comentó que él había tenido uno así y me contó la historia. Cuando pasamos por el segundo y el tercer coche pasó lo mismo, también había tenido unos como esos.
Llegamos a la calle Cinco de Mayo y me señaló el lugar, una pequeña entrada con Toldito Rojo y letras en blanco: L' Heritage. El sitio fue mas elegante de lo esperado, le ofrecieron un whiskey cortesía de la casa por tan importante reconocimiento y zanahorias, rábanos y pepinos como botana. Aún recuerdo lo que comí y que claro, me ayudo a seleccionar: Ensalda César que prepararon junto a la mesa (esa fue la primera vez que la comí preparada como se supone debe de ser) y una carne roja que aunque no recuerdo exactamente qué corte fue, sí recuerdo lo rica que estaba.
Pero mejor aún que el menú fue la conversación, esa conversación que tuve con ese hombre que todos sabían de pocas palabras, los consejos que me dio ese día, las palabras hermosas que me dijo, el momento que compartí con él, eso es de las cosas que más valoro, que llevo muy dentro de mi corazón.
Un año después, meses más meses menos, mis abuelos partieron, sí así es la vida, muchas cosas conservo de ellos, estas por ejemplo. Hoy los recuerdo a ambos además como maestros, porque de mis cuatro abuelos tres de ellos lo fueron.
Sirva este post también para recordar que mi abuelito (Papane como le decía) cumpliría 90 años el próximo lunes 21 de mayo.
