Mostrando las entradas con la etiqueta libros. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta libros. Mostrar todas las entradas

De la mano de Alicia por las maravillas, por el espejo

06 julio 2008
La canción que acompaña este post es de una artista argentina Fabiana Cantilo, supongo viene como anillo al dedo, espero les guste.




Alice in Wonderland, originally uploaded by ·júbilo·haku·.

He venido preparando este post desde hace meses, cuando comencé a leer el libro y es probable tal vez de que haya sufrido cambios en su concepción original al resultado que se presenta ahora.

La obra de Alicia ha sido fuente de inspiración y de análisis de todo tipo, es una obra compleja, demasiado compleja como para aceptarla sólo como un cuento infantil o peor aún como una película más. Debo admitir, mi acercamiento a Alicia fue a través de la película de Disney a decir verdad no sé qué tanto entendí de la película, pero se que me llamó la atención el conejo blanco, la sonrisa del gato y los personajes del rey y la reina, mi papá me compró mi disco cuento de acetato rojo y me aprendí las canciones: me voy me voy, se me hizo tarde ya, la cita era para antier y yo lo supe ayer... feliz feliz no cumpleaños a tú a yo... un día que llovía al revés, la lluvia empapaba al sol, la luna se reía de él y los Momrats también... tuve también un libro grande y pesado con el cuento de Alicia que me gustaba hojear.

Después de un tiempo supe que no se trataba sólo de un cuento sino de dos: Alicia en el País de las Maravillas, A través del Espejo y lo que Alicia encontró allí, y fue cuando empecé a interesarme un poco más. Indagué un poco sobre la biografía del autor, lo clásico era encontrar referencias a si era un pedófilo enamorado de una niña llamada Alicia y notas por el estilo.

Hace unos meses mi amiga Brenda me prestó una edición comentada de Editorial Cátedra que disfruté desde la Introducción hasta el final que incluye un capítulo de A través del Espejo que no se publicó en la edición original y que se encontró en algunos manuscritos que conservaba algún descendiente suyo.

Lejos de centrarse en el tema sobre si Carroll era o no un pedófilo tras hacer una breve reseña de cómo es que nació las obras de Alicia, la edición se enfoca a un análisis del tipo lingüístico y lógico que encierra la obra centrándose en Carroll como un crítico de su tiempo ya que en muchos de los capítulos hace referencias y similitudes de habitantes del mundo de las maravillas y de a través del espejo con literatos, científicos y poetas de la Inglaterra Victoriana.

La obra además contiene análisis de palabras, juegos con el sentido de las frases, de la entonación, de los significados y muchos otros aspectos que desafortunadamente se pierden en la traducción y no porque ésta sea mala, sino por la naturaleza de las barreras de lenguas. En realidad ésta edición alcanza a conservar mucho del significado original, ayudado en gran parte también por las notas al pie.

A través del espejo introduce además una partida de un juego de ajedrez, la edición (gracias) explica muy claramente los movimientos.

En cuanto al planteamiento de los personajes establece en el caso de la niña dos actitudes diferentes en cada una de las historias, en la primera es una actitud impulsiva mientras que en la segunda actúa con más cautela con una conducta mucho más estudiada, cuidando de mostrar la educación que ha recibido. Tal vez esta característica no sea muy perceptible, pero la película de Disney, por citar un ejemplo, es una mezcla arbitraria de las dos historias y si de por sí la historia es compleja, hacerla un licuado la hace mucho más compleja aún.

Podría seguir enumerando detalles, frases que me interesaron, otras que me gustaron, personajes pero creo que mejor puedo recomendar la obra en esta edición, con este otro enfoque, y no se, tal vez después pueda escribir algo más a este respecto.


De otras obras que he leído

Del amor y otros demonios... de hace algunos siglos

18 noviembre 2007
Hace ya algún tiempo que no comento lo último que he leído y la única y verdadera razón para ello es que no ha caído en mis manos material que se me antoje leer.

El último título que leí fue este que vieron durante varias semanas en el side bar de este blog, pero que terminé de leer hace ya un buen rato.

Este libro estuvo en mi librero durante mucho tiempo, alguna vez intenté leerlo pero no puse mucho interés y lo dejé, ahora sí lo leí completo. Me gustó, sin encantarme, tal vez lo imaginaba diferente, tal vez me quedé con ganas de más, tal vez el personaje no me terminó de caer bien.

Pero más importante que eso fue ese sentimiento de desolación, de profunda tristeza, de soledad y abandono; sé que eso no tiene por qué ser del todo malo, es sólo un estilo de escribir y no creo que sea nada sencillo lograr esos sentimientos en el lector, pero me sentí triste.

Después de que terminé de leerlo me di cuenta que ya no tenía libros nuevos que leer, ni viejos que hubieran estado esperando por mi, encontré una compilación de cuentos franceses, pero la selección y la traducción me pareció más que una compilación de cuentos, una compilación de enseñanzas morales.

En fin, ya encontraré qué más leer, por el momento les dejo la recomendación para éste.

Tan veloz como leerlo

29 agosto 2007

Así es, otro libro más pasó por mis manos y como sospechábamos no me duró: tardé sólo dos semanas en leerlo, tal vez el hecho de tener letras grandes haya influido.

Debo confesar, tuve mis dudas, al principio lo sentí un poco meloso, y lo fue, pero aún así me gustó.

Hubo una cosa que me conflictuó mucho a la hora de leerlo: el personaje principal lleva por nombre Júbilo, y no logré desvincularlo en toda la lectura de alguien que conozco a quien asocio directamente con la palabra que usa como nick.

El libro. El libro movió y removió cosas muy actuales de mi vida, en particular la relación con los padres, de cómo a veces por más estrecha que sea la relación con ellos pueden resultar ser seres tan extraños a ti, tan desconocidos tan sujetos a ser descubiertos y aprendidos.

Identifiqué claramente la intensión de provocar una nostalgia y un reconocimiento del pasado, aunque no sé si llegué a sentirlos totalmente. La descripción del telégrafo y la vida en México con él, la vida rural y urbana de después de la revolución y la convivencia, en este caso matrimonial, de dos clases sociales, de dos maneras distintas de apreciar el dinero.

Fue una lectura sencilla y agradable en especial por ser un regalo de una persona my querida y especial para mi.

Ya terminé otro y próximamente será comentado.

En el inter

02 agosto 2007
Ha pasado ya un rato desde la última vez que escribí un post de lo que he leído, eso no significa que no haya leído nada en el inter, pero enre el viaje y que fueron lecturas rápidas no había podido escribir mucho al respecto.

Desde que terminé de leer La prisión de la libertad estuve un rato sin mucha idea de qué leer, así que un día fui y asalté el librero de mi hermano, ya lo había asaltado antes así que no tenía ya muchas esperanzas, aún así yo recordaba dos libritos que había visto así que me avalancé sobre ellos.

La fecha del viaje llegó y me llevé el par de libros.

Empecé por el más delgado, era un regalo que le habían hecho hace tiempo de un autor de quien yo ya había leído un libro antes y me gustó mucho. Los elementos del jazz de Antonio Malpica llegó al mismo tiempo que el redescubrimiento de Real de Catorce y no podía dejar de asociar la voz de José Cruz (vocalista del grupo) con la imagen del Buitre, para mi fue más Los lementos del Blues que del Jazz pero aún así la historia me atrapó, algo entre cuento, entre novela policiaca: el chamaco, el Chino, Xavier con X y la Señora Cocó al final me arrancaron una lagrimita.

Para cuando terminé ese libro iba como a la mitad de mi viaje, fueron los días en que me quedé en casa de mi prima Rosalía que desde siempre ha sido aficionada a los libros, y como he dicho antes, fue quien en gran parte me inculcó el gusto por la lectura. En su casa me ofreció que tomara algún libro que me agradara y la elección no fue nada fácil. Finalmente escogí dos pequeñitos para que me diera timpo de leerlos, cosa que no sucedió porque además encontré otro librito delgadito que le habían regalado en un evento en el Centro Cultural Tijuana.

El libro delgadito en cuestión fue uno de título largo Las muchachas sólo quieren divertirse y otras crónicas de Carlos Fabián Sarabia. A pesar de que las crónicas eran de entre hace 8 y 10 años fue una lectura muy agradable pues aprendí algunas cosas sobre aquella ciudad, de su modo de vida, y sobre la gente que la habita y la transita. Desafortunadamente no pude terminar el librito, pero no fue mucho lo que me faltó.

De los otros dos libritos que había seleccionado uno era de poemas de Céesar Vallejo y el otro de Julio cortázar, de ellos sólo pude extraer un poema del primer autor que desde la secundaria me encanta:

Piedra negra sobre una piedra blanca
César Vallejo
Me moriré en París con aguacero,
un día del cual tengo ya el recuerdo.

Me moriré en París -y no me corro-

tal vez un jueves, como es hoy, de otoño.


Jueves será, porque hoy, jueves, que proso

estos versos, los húmeros me he puesto

a la mala y, jamás como hoy, me he vuelto,

con todo mi camino, a verme solo.

César Vallejo ha muerto, le pegaban
todos sin que él les haga nada;

le daban duro con un palo y duro


también con una soga; son testigos

los días jueves y los huesos húmeros,

la soledad, la lluvia, los caminos...

Hubo pues que regresar los libros a su dueña, la ventaja es que yo aún llevaba uno de reserva.

El último elefante es el título del libro que escribiera otro conocido de mi hermano: Bernardo Ruiz. Ya había visto yo ese libro en su librero y confieso que tardé en animarme a leerlo, ahora era la última opción, pero para nada desagradable. Fue un estilo de lectura a la que no estoy acostumbrada, pero con la que me sentí familiarizada pues los hechos suceden en la Ciudad de México en una época que no desconozco en la época en la que vivo, con situaciones, con eventos que suceden aquí muy cerca de mi (de hecho en alguna parte del libro mencionan a Villa Coapa). Fue una historia casi sangrienta, de muchos modos violenta, ¿policíaca? tal vez.

El último elefante cerró el ciclo de libros "en el inter" como se titula este post. Pero también en el inter, mientras buscaba qué leer recurrí a la fuente que me provee de pequeños cuentos desde que estaba en la prepa cuando me pidieron ese tabiquito como complemento de libro de texto. El cuento hispanoamericano es el título de ese libro, gracias a él tuve el acercamiento a Borjes con "El Jardín de Senderos que se bifurcan", a Cortázar con "Cartas de mamá" y a José Agustín con "Cuál es la onda".

Por ahora estoy leyendo (y no creo que me dure mucho) mi regalo de cumpleaños "Tan veloz como el deseo" de Laura Esquivel, ahí después les contaré.

*Este post se hizo muy muy extenso y por la misma razón tenía ya un rato esperando en la bandeja de borrador, aún hay mucho que contar, pero pronto me iré poniendo al corriente*

La Prisión de la Libertad

11 junio 2007

Desde hace una semana estoy diciendo que pronto terminaría un libro y que contaría de él y la verdad es que desde hace poco más de una semana lo terminé y no había podido venir acá a contarlo.

El libro es La Prisión de la Libertad de Michael Ende, si han leído Momo saben a quién me refiero. Éste libro lo leí por primera vez cuando tenía como 13 ó 14 años y me encantó, supongo que desde entonces se me vislumbraba un poco esa manera complicada de ser que tengo. Recuerdo que me lo prestó mi prima Rosalía cuando yo estaba en la secundaria, gracias a ella fui menos rejega a la sana costumbre de la lectura de la que me alejé un tiempo, pero eso es tema de otro post.

Me costó mucho trabajo conseguir este libro, en realidad fue apenas el año pasado cuando pude por fin comprar el mío.

La Prisión de la Libertad consta de varios cuentos que narran mundos imposibles, es casi como tener una imagen de Escher narrada, juega con el espacio y las dimensiones físicas pero al mismo tiempo con estados emocionales y no sólo de los personajes, cuando menos se da uno cuenta también está jugando con los propios. Por eso debo decir que si uno no está con el ánimo muy elevado puede llegar a ser un tanto cuanto depresivo.

Pero no, eso no me detuvo para releerlo, para recordadr por qué me gustó tanto, recordaba algunos de los cuentos, otros no, pero igual los disfruté todos. Algunoss cuentos me hicieron recordar a algunos de mis amigos: Cyril e Indicavía con sus personalidades solitarias y misteriosas, Insh'allah cuestionando el libre albedrío, el auto pequeño que puede contener un hogar dentro de él, Max Muto en una historia sin principio sin final...

Hubo una cosa que no supe descifrar y sólo lo haré hasta que encuentre otro ejemplar y corrobore si la traslapación de páginas es un simple error de imprenta o un truco del autor: resulta que el segundo y tercer cuento tienen relación entre sí, pero la primera página (que no hoja y eso es lo raro) del segundo cuento está en la primera página del tercero y visceversa. Yo me di cuenta hasta que terminé de leer el tercero, pero sigo creyendo que es un truco.

Este libro sigue estando en mi lista de libros favoritos junto con los otros de este autor, Momo y El Espejo en el Espejo.

Los Jardines Secretos de Mogador

17 mayo 2007

Libro pequeñito que tardé un poco más de lo que creí en terminar de leerlo. Escuché que lo recomendaban en un programa de radio y fue mi única adquisición en la pasada Feria del Libro de Minería.

Me gustó sí, la verdad creí que me gustaría más, pero no me puedo quejar. Encontré sus páginas llens de sensualidad, de sensorialidad, me llevó a imaginar paisajes, aromas, sonidos, sabores y texturas. En relatos cortos podía narrar universos enteros que caben en una caja de madera. En particular me llamaron la atención el Jardín de Piedras al Viento, el de el arcoiris ( no recuerdo bien el nombre) me recordó tanto a mi y mis amigos flickeros, pero el que más me gustó fue tal vez el jardín que no narra lo hermoso, ni la geometría, el Jardín Carnívoro, por encima de todos, a pesar de tener tres páginas de longitud de verdad me gustó. Será que me identifico con la frase: Y los niños, seguidores fieles de lo terrible...

¿Será que soy seguidora fiel de lo terrible? ¿será que me gusta complicarme, que me gusta estar atada a pensamientos terribles, a imágenes terribles... será que soy morbosa? que prefiero un jardín de árboles que envuelven y estangulan a otros en vez del jardín de la perfección?

Otra vez el Santo

04 abril 2007
Hace unos días terminé de leer este libro, y debo decir que no fue sólo terminar de leer un libro más (para cumplir con las metas de que los mexicanos leamos más de medio libro al año). No, éste libro traía un carga emocional más fuerte.

Como hemos comentado en algunas ocasiones
mi hermano y yo, tuvimos el honor de conocer al escritor Rafael Ramírez Heredia y además trabajar para él.

Yo lo conocí tiempo después de que mi hermano lo hizo, pero oía hablar de él, y contestaba sus llamadas telefónicas en las que podía oír lo dulce que era.

En noviemnre de 2005 en la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil fue presentado éste libro precisamente.

Estuve allí con mi amiga Brenda y al finalizar la plática me acerqué a presentarme. Nunca esperé una reacción como aquella, una efusividad y un gusto al saber que era yo, la hermana de Román, la verdad me sentí muy pero muy importante, tanto como me sentí el tiempo que traté con él, tanto como me siento ahora.


En ese momento no pude comprar el libro, pero quedó anotado en mi lista de libros por comprar en la siguiente Feria del Libro de Minería. Y así fue, lo compramos (Brenda compró uno para ella) y lo tuve un tiempo saboreando su futura lectura.

Leí los primeros cuentos y no sé por qué lo dejé.

En octubre del año pasado, tristemente justo en el cumpleaños de mi hermano, nuestro querido amigo dejó de estar con nosotros.

Hace unos días apenas terminé de leer el libro. Las últimas líneas del último cuento me arrancaron unas lágrimas, más que por su contexto en la narración, por su contexto después de su partida:

...o aquel anochecer en que me trepé al barco y sin que ellos lo supieran, porque no se encontraban, me sequé la frente sin sudor mientras por dentro y en silencio trovaba sones; les dije adiós sin siquiera tenerlos enfrente si yo estoy tan lejos, en los desniveles de un puerto sin calor y sin recuerdos a donde inicié el viaje subido en el barco que me llevó a aguas del otro lado de unas playas sin oleaje...*

Si quieren saborear de una amena lectura lean este libro de cuentos cortos, sencillos, que rozan el límite entre la inocencia y la malicia, que arrancan añoranzas, que crea climas, ambientes, olores, sensaciones.

Léanlo, él se los agradecerá.

*Fragmento del cuento Sólo son sones del libro Otra vez el Santo de Rafael Ramírez Heredia

¡Por fin!

10 febrero 2007
Hace algunos meses ya comencé a leer un libro que me recomendaron: Mujeres que corren con los lobos de Clarisa Pinkola. El libro no es del tipo de lectura que frecuento y se me hizo, por ahí de la tercera parte largo, tedioso, aburrido y feministoide a más no poder. Soy de la idea de que si un libro no te gusta puedes decidir no continunar leyéndolo, tal como cambiarías la televisión de canal si un programa no te gusta, pero éste libro se convirtió en algo así como un reto y no me sentí satisfecha hasta no terminarlo. Debo confersar que la última parte reivindicó un poco el libro ante mí y puedo decir que finalmente me gustó.

Y claro, casi me da el patatús cundo encontré una nota (no lo tengo a la mano para citarlo textual, pero prometo que pondré la cita) en el epílogo donde dice que el libro hay que leerlo con calma y tiempo, por partes, que es un libro que tardó mucho en escribirse y que así debe ser leído. Y me pregunto yo ¿habrá sido muy difícil decir eso en el Prólogo para que uno tenga esa advertencia antes de leerlo y no cuando lo terminó?

Pero el caso es qu epor fín terminé el librito y tengo algunos que esperan por mi. Además a finales de este mes será la Feria del Libro del Palacio de Minería y ya tengo mi listita de ejemplares que quiero para este año.

Una larga fila de sentimientos y pensamientos...

03 marzo 2006
Hace exactamente una semana comenzó para mi una serie de eventos afortunados que han dejado en mi un muy grato sabor de boca, se destaparon sentimientos que tenía guardados y no fue malo encontrarme con ellos.

El primero de ellos. El viernes 24 de febrero acudí a la Feria del Libro de Minería con mi muy querida amiga de toda la vida Brenda, es algo que nos gusta hacer y disfrutamos mucho, en esta ocasión en especial hubo dos circunstancias que nos hicieron la visita mucho más amena: habia poca gente, por lo que pudimos visitar la Feria a nuestras anchas; y que llevábamos un presupuesto ligeramente mayor del que acostumbramos y ¡salimos con libros!

Yo compré un total de siete, cinco para mi, y dos para mi hermano, pero que de seguro yo leeré, uno de ellos es obra de un escritor para el cual trabajamos y que me parece el ser más dulce sobre esta tierra, pero de él hablaré después.

De los cinco que compré tres de ellos son, lo que yo llamaría "libros de niña" novelas rosas, o ensayos feministas, uno de poesía, y el último fue un libro que he perseguido desde adolescente, lo leí porque mi prima Rosalía me lo prestó, y desde entonces había tenido el firme deseo de conseguirlo... y lo logré. Por cierto se llama "La Prisión de la Libertad" de Michael Ende por si gustan leerlo se los recomiendo.

Y también puedo recomendar ir a la Feria... hay de toooodo.

Primera emoción, ligera, pero que provocó una agradable sensación.



El sábado 25 de febrero fue la boda de mi primo Gerardo y mi amiga Gaby. Él es pariente mío por parte de la familia de mi papá y lo dejé de ver por mucho tiempo, hasta hace poco que conocí por otro medio a su entonces novia y ahora esposa.

Fue un evento lleno de emociones, ví a mucha de mi familia paterna que había dejado de ver por mucho mucho tiempo, por razones ajenas a mi. Familia de Tijuana, Querétaro, y el norte del DF que me parece igual de lejos. Mis primas hermanas y mis primos hermanos. En la foto estamos mi prima Claudia Verónica que vive en Tijuana, mi primo Gerardo que es quien se casó, y yo. Además también fue el impacto de ver el parecido que guardo con todos ellos, más quizás que con mis primos y primas de mi familia materna.

La boda fue de lo más sencillo, una boda por el civil, en un jardín con poca gente. El clima fue el mejor aliado, ayudó a que fuera una de las bodas más lindas a las que haya sido invitada.

Después mi primo insistió en que continuáramos la fiesta en Garibaldi, y fuimos. Puede parecer curioso, pero yo no conocía Garibladi, así que me pareció interesante la aventura. Aunque debo reconocer que no hubo mucho de espectacular en ello, salvo la prolongación de tan feliz acontecimiento.

Emoción número dos de la cual acabé realmente exhausta, pero feliz.

******

Al domingo siguiente comimos en casa de mi hermano, y tuvimos como invitada a una amiga de la familia de hace mucho tiempo, muy querida por nosotros. Nos conocemos desde hace 13 ó 14 años y hemos conservado esa amistad. Comimos, platicamos, recordamos, tomamos postre, café, y hablamos y hablamos hasta que la noche cayó y el domingo se nos acababa haciéndonos ver que la semana pronto comenzaría.

Emoción número tres, tranquila y muy agradable, lo lazos de amistad alegrn al corazón.

******

El martes 28 de febrero yo tenía un compromiso hecho desde hacía unas cuantas semanas atrás. Me había hablado mi amiga Ana Lilia para avisarme que sería el Examen Profesional de Otelo, su novio y amigo mío también.

Desde temprano estuvimos en la escuela, que por cierto y como suele suceder ya no es la misma desde que yo estudié allí, me cambiaron los salones de lugar y agregaron otros elegantes donde antes sólo se daban clases de geometrí.

El examen fue todo un evento, hubo situaciones muy chuscas como el paseo de las sillas, el sinodal tomando siesta, y la maestra exhuberante con doble incluída entrando y saliendo. Fue aprobado claro, ahora ya es Licenciado en Artes Visuales, y nos deja un ejemplo que seguir a sus compañeros de generación que aún no lo logramos.

Saliendo fuimos a casa de Ana y Otelo y hubo comida, brindis, más amigos, y entonces sí la euforia estalló para mi, me sentía muy contenta, me siento todavía, porque además vi a amigos que estimo mucho, a los que hace tiempo no veía, y de los que no quisiera alejarme.

Emoción cuatro, una de motivación y solidaridad.

******

La quinta emoción es sólo el aviso de que habrá una quinta. Por estos días recibí un correo de mis excompañeros de la secundaria, planean organizar una reunión de generación. Me parece que puede ser interesante, y me emociona la idea de saber que puede haber una próxima emoción.